domingo, dezembro 04, 2011

REPENSANDO HISTÓRICAMENTE LA ASISTENCIA Norberto Alayon

REPENSANDO HISTÓRICAMENTE LA ASISTENCIA
Autoanálisis del autor del libro “Asistencia y Asistencialismo”


Norberto Alayón
Profesor Regular Titular
Facultad de Ciencias Sociales - UBA

1.  Referencias bibliográficas del libro

Título: “Asistencia y Asistencialismo - ¿Pobres controlados o erradicación de la pobreza?”

Primera edición: 1989. Editorial Hvmanitas. Buenos Aires.
Segunda edición (ampliada): 1992. Editorial Hvmanitas. Buenos Aires.

Tercera edición: 2000. Editorial Lumen. Buenos Aires.
Cuarta edición (ampliada): 2008. Editorial Lumen. Buenos Aires.

Ediciones en portugués:
Primera edición: 1992. Cortez Editora. Sao Paulo.
Segunda edición: 1995. Cortez Editora. Sao Paulo.


2.  Contexto político-social en el que apareció el libro

Si bien el libro centra la atención en los temas de asistencia, asistencialismo, trabajo social y pobreza, el mismo contiene diversos trabajos producidos en distintas fechas, con las ampliaciones que se fueron agregando en el tiempo. De este modo, los nueve capítulos que integran el libro se corresponden con las siguientes fechas:

- El asistencialismo en la Política Social y en el Trabajo Social – 1980
- El Trabajo Social en la actual coyuntura – 1984
- Caracterización del Trabajo Social – 1985
- Marginalidad y Trabajo Social – 1985
- Participación: mitos y alternativas – 1987
- Hacia la propuesta de un Trabajo Social alternativo – 1988
- ¿Hacia el control de los pobres o hacia la erradicación de la pobreza? – 1989
- Ni siquiera asistencialismo – 1991
- Exclusión social, derechos y asistencia - 2008
       
El año 1989, en que se publica la primera edición del libro, implicaba para Argentina y también para América Latina el comienzo de la peor década (la década de los ’90), con la más brutal penetración del fundamentalismo neoliberal, que arrasó en el país, con los derechos económicos y sociales, y condujo a la sociedad a un tsunami de empobrecimiento, cristalizando un proceso de verdadero darwinismo social.

Este proceso, en rigor, fue la culminación más exitosa de la inédita barbarie iniciada en Argentina, con la dictadura cívico-militar que imperó -a sangre y fuego- entre marzo de 1976 y diciembre de 1983.

Igualmente resulta necesario precisar que varios de los textos que componían el libro fueron escritos antes de 1989, y los contextos -por cierto- eran distintos. Así, el primer texto que data de 1980 fue escrito en un momento en que todavía Argentina padecía la dictadura. Los siguientes (hasta 1989 en que aparece el libro) se correspondieron con el período de recuperación de la democracia en el país, aunque con propuestas y modelos no idénticos, encarnados primero en el gobierno de Raúl Ricardo Alfonsín de la Unión Cívica Radical (desde el 10 de diciembre de 1983 hasta el 8 de julio de 1989). Y luego, en medio de un grave proceso hiperinflacionario, a partir de que Alfonsín le entregara el mando -en forma anticipada- a Carlos Saúl Menem del Partido Justicialista, quien gobernó entre el 8 de julio de 1989 y el 10 de diciembre de 1999.

Respecto al Trabajo Social, la interrupción del funcionamiento constitucional en el país entre 1976 y 1983, no sólo paralizó el desarrollo de la profesión, sino que la retrotrajo a modalidades y concepciones nefastas, alejadas de los sectores populares. El tremendo retroceso sufrido fortaleció la reaparición y avance de las concepciones más reaccionarias de la profesión.

La práctica profesional se alejó abismalmente de los intereses de los sectores populares y el debilitamiento de la formación profesional supo acompañar armónicamente el cruel período de atraso general. Lo acontecido permite recordar y visualizar, con absoluta claridad, que el Trabajo Social -como cualquier otra disciplina- no constituye una categoría abstracta, que funciona independientemente de las determinaciones histórico-sociales. Y desde ahí convalidar que el emparentamiento del Trabajo Social con el funcionamiento y las características de la sociedad en su conjunto, en un período determinado, constituye una variable inexcusable para entender el por qué, el para qué y el cómo de la profesión.

A partir de la recuperación democrática de 1983, se comenzaron a desplegar tentativamente otras propuestas profesionales, en la línea de recuperar lo mejor de la tradición de sensibilidad y compromiso social de los trabajadores sociales, tendiendo a neutralizar el reflorecimiento que se había verificado de las posiciones más tradicionales e intentando contribuir a la reformulación y construcción de un modelo de sociedad, en el que pudiera ser efectivamente viable la democracia política y la justicia social.


3.  Argumentos centrales del libro

Desde la primera edición me propuse contribuir a diferenciar la asistencia del asistencialismo, en tanto no eran ni son, necesariamente, lo mismo. Reivindiqué la noción de asistencia, la dimensión asistencial de nuestro trabajo como trabajadores sociales, pero no desde una óptica tradicional, sino como reapropiación -por parte de los sectores populares- de riqueza previamente producida (que como tal, les pertenece inalienablemente) y como realización de derechos sociales conculcados.

Mi intención apuntaba a ponderar críticamente la necesidad de rescatar y resignificar la dimensión asistencial del Trabajo Social, en contraposición con el llamado asistencialismo. La cuestión pasaba en cómo transformar políticamente el asistencialismo en políticas de asistencia (como derecho), siendo necesario re-politizar la política social, en tanto ésta -para esos años- tendía cada vez más a salir del campo del Estado (ámbito de la política por excelencia) para ser transferida hacia los espacios e iniciativas privadas, connotando la acción social como si se tratara de una alternativa desinteresada y generosa de parte de actores individualizables (desde personas hasta empresas, iglesias, etc.) y no como un proceso complejo que expresa dinámicamente diversos intereses y objetivos en juego.

Las reflexiones de Estela Grassi (“Políticas y problemas sociales en la sociedad neoliberal”, Espacio Editorial, Buenos Aires, 2003), en relación a la década pretérita de los `70, señalaron que “Una primigenia discusión acerca del carácter de la asistencia se dio en el campo del Trabajo Social, marcada por la politización de los años setenta, cuando en dicho campo profesional se planteó una ruptura radical con la práctica tradicional en el ámbito de las instituciones del Estado, menos criticada que ridiculizada como repartija de leche. Ruptura fundada en una interpretación según la cual el Estado es solamente aparato de dominación, la que llevó a la auto-adjudicación del rol de concientizador y de promotor en la comunidad para los trabajadores sociales, produciendo un paradójico desdoblamiento entre el ámbito de su empleo (el Estado) y un rol definido por fuera de su viabilidad como profesión.”

Y continuaba Grassi: “Confrontando con esta caracterización funcionalista de la política social y del Estado en general, otra línea (Alayón,1980) relacionó el carácter asistencialista de las políticas de asistencia con el tipo de Estado (con su carácter popular u oligárquico, según las categorías de uso corriente por entonces en el campo político), de donde no sería la asistencia en sí materia de debate, sino la orientación de la actuación estatal y la condición social de sus bases de consenso, en tanto referente y determinante del régimen político que lo conducía. Al concebirse a la asistencia social en sí misma como manifestación de la relación de dominación de clase y paliativo de la desposesión, no podía asimilarse, únicamente, a un acto de voluntad de las clases dominantes, sino que debía juzgársela como el resultado de la lucha de los desposeídos. De ahí que la naturaleza popular del régimen político y el volumen de recursos de la asistencia (es decir, su capacidad redistributiva) se convertían en los parámetros diferenciadores respecto de la beneficencia clásica de las clases oligárquicas.”

A la par de enfatizar que el asistencialismo no es una excrecencia propia del Trabajo Social, sino del sistema capitalista imperante, desarrollé la argumentación de que la asistencia involucra dos ideas: el reconocimiento de derechos sociales conculcados y la reparación plena de los problemas sociales. Esto aún no implica la afectación profunda del tipo de relaciones sociales predominantes, pero sí posiciona al quehacer profesional en la línea de generación de cambios hacia la construcción de un orden social distinto. Por otra parte, el asistencialismo también involucra dos ideas, pero en la perspectiva contraria: el no reconocimiento (ocultamiento) de los problemas sociales como derechos humanos suprimidos o restringidos y la dación escasa (la mínima posible) para sólo atenuar y controlar la conflictividad social que genera la carencia extrema.

Coincidía en que la implementación de políticas sociales apuntaba, desde el punto de vista de las clases dominantes, a reproducir la fuerza de trabajo que garantizaba y permitía el desarrollo del capitalismo. Pero, a la vez, dichas prestaciones y servicios eran necesitados y reclamados por los sectores populares; es decir que también había lucha -y no sólo pasiva receptividad- de parte de los desposeídos para conseguir reivindicaciones crecientes que dieran respuesta a sus tremendas necesidades.

En esa tensión, en esa confrontación entre sectores (unos asumiendo la perspectiva de conceder y frenar, y otros la de conquistar y avanzar), tiene que insertarse el accionar de los profesionales del campo de lo social. Ni antes ni ahora, no hay Trabajo Social posible con los sectores populares, sin respuestas concretas a las necesidades brutales que padecen. Si el trabajador social opera en la creencia de que la acción social sólo aletarga indefectiblemente, y no que también actúa en la exacerbación y en el desarrollo de la propia lucha por los derechos no reconocidos, no puede menos que entrar en la confusión, en la frustración y en el inmovilismo.


4.  Impacto del libro

Las distintas ediciones del libro en castellano y también las traducidas al portugués, parecen haber dado cuenta del interés del colectivo profesional por esta temática clave y del enfoque y contenidos del propio texto.

Creo haber contribuido, desde el campo del Trabajo Social, al intento de repensar y resignificar la asistencia como un derecho. Al mismo tiempo recordar que la asistencia social ha estado históricamente ligada a la problemática de la pobreza. Pero que la pobreza (tanto en su generación, como en la eventual erradicación de la misma) no pertenece al campo de la beneficencia o de la asistencia social, sino que pertenece al campo de la economía. Y que la asistencia social opera como instrumento mediador entre la economía y los efectos y resultados del modelo económico en vigencia.

Para el Trabajo Social, repensar la asistencia como derecho y como recuperación de lo perdido o de lo que nunca se tuvo, conduce a un cauce fructífero de potenciación de las distintas dimensiones de la disciplina. Lo asistencial, lo educativo, lo promocional, lo organizacional, deben fundirse en una práctica totalizante al servicio de los sectores populares.

Percibir con lucidez las distintas coyunturas y los distintos modelos políticos, posibilitará al trabajador social orientar su actuación en la línea de interferir o desactivar ciertas lógicas dominantes, cuando -por ejemplo- mencionan o proponen pérfidamente la organización y la participación de la gente, pero (¡y aquí está la clave!) sin transferir los recursos necesarios para atender las necesidades específicas.

Lo que propuse reivindicar fue: recursos suficientes (asistencia material) y promoción y organización, en forma simultánea. Esta manera de resignificar y reivindicar la asistencia no sólo nos diferencia del asistencialismo, sino que permite reconfirmar -desde el Trabajo Social- la esencia misma de los proyectos neo-conservadores, que se ubican en franca oposición a los objetivos de bregar por una mayor justicia social.


5.  Apreciaciones actuales

En la segunda edición del libro (1992) debí realizar un par de aclaraciones y advertencias. La primera, recordando que el texto “El asistencialismo en la política social y en el trabajo social” había sido escrito en 1980 y que, por supuesto, su lectura debía enmarcarse en esa época, en la cual países del Cono Sur como Argentina, Brasil, Uruguay y Chile padecían la vigencia de dictaduras militares. Las referencias que había realizado sobre el papel de la burguesía nacional en 1980, diferían de mi interpretación de 1992, a la luz de los feroces procesos de transnacionalización de ésta y del abandono frontal de su otrora dinámica específica, ligada a la inversión, al riesgo y a la acumulación, reemplazada por la transferencia al exterior de sus ganancias y el exclusivo afán de lucro sin reinversión ni ampliación del mercado interno.

Sin embargo, y para ratificar que la historia no registra un camino de mano única, ni tránsito lineal, sino de marchas y contramarchas, de avances y retrocesos, pero también de recuperación de sus momentos más oscuros y retardatarios, cabe destacar que estamos viviendo en la actualidad, en varios de nuestros países, verdaderos procesos de oxigenación (aunque no sencillos, ni absolutamente plenos), de confrontación con las lógicas imperiales de dominación y sojuzgamiento, de impulso a la estratégica unidad latinoamericana, de alejamiento de los dictados disciplinadores de los organismos internacionales ligados o directamente dependientes de los poderes hegemónicos, de rescate del interés nacional, de lucha por la consolidación de la soberanía política, de la independencia económica y de la justicia social, de la revalorización y defensa de los derechos políticos, económicos, sociales y culturales para el conjunto de la población, todo lo cual confluye en el fortalecimiento de la democracia y de la ciudadanía, en la perspectiva de contribuir a la conformación de sociedades más igualitarias.

La segunda aclaración tuvo que ver con algunas interpretaciones equívocas, por parte de los lectores, en relación a diversas referencias y afirmaciones de funcionarios y dirigentes del peronismo de esa época, consignadas en el libro. No había pretendido realizar una defensa de esos voceros, sino evidenciar las contradicciones flagrantes en las que suelen incurrir ciertos funcionarios, entre lo que habría que hacer (según sus propias palabras) y lo que verdaderamente terminan haciendo.

La temática de este libro mantiene, lamentablemente, demasiada actualidad. Ya desde la primera edición, me había propuesto realizar un análisis crítico, pero también realista, sobre la asistencia, sobre el asistencialismo y sobre uno de los problemas más graves por los que atraviesan nuestros países: la pobreza, a la cual conceptualizo como la violación más flagrante de los derechos humanos.

Y también me propuse reflexionar sobre cómo actuar ante la pobreza. En esa dirección, y tomando en cuenta que su origen se halla en la organización de la sociedad, la premisa es su necesaria y urgente erradicación.

Analizar la compleja trama de la injusticia intrínseca y primaria de ciertos modelos de funcionamiento social (el capitalismo, entre nosotros), junto con la reivindicación de los derechos sociales (empleo formal, salarios dignos, políticas sociales universales y políticas asistenciales), y simultáneamente atender la urgencia ante situaciones que no admiten dilación, nos coloca a los profesionales de lo social ante diversas encrucijadas de no fácil resolución; éstas requieren rigor analítico y también lúcidas interpretaciones, que se alejen de los reduccionismos economicistas, y también políticos, que con frecuencia dogmatizan o simplifican peligrosamente la interpretación de la realidad.

Entiendo que el contenido del libro ha contribuido a la reflexión acerca de estas problemáticas, como así también acerca de la obligación política de dar atención inmediata a la población que sufre las consecuencias de un régimen social injusto, y que padece severas condiciones de vida que, a la par de seguir afectando a millones de personas, ponen en evidencia la recurrente insensatez de las opciones políticas y económicas que barbarizan la vida de los hombres.

Finalmente reafirmo que la temática de la asistencia, para el campo del Trabajo Social, sigue teniendo una vigencia ineludible.



sexta-feira, novembro 25, 2011

quinta-feira, novembro 24, 2011

terça-feira, novembro 15, 2011

segunda-feira, novembro 07, 2011

domingo, novembro 06, 2011

Reitora Lamenta Entrada de Homosexuais nas Universidades

Polémica: La rectora y dueña de la Universidad Gabriela Mistral Alicia Romo dice que sería "una lástima" que los homosexuales ingresen a estudiar en esa casa de estudios. Añadió que Camila Vallejo no es inteligente y "se aprendió un discurso en Cuba

La ex funcionaria del gobierno de Pinochet, dijo que Vallejo "se aprendió muy bien un discurso que le enseñaron en Cuba". "Ojalá que no", respondió respecto al ingreso de homosexuales a su casa de estudios. El Movimiento de Liberación Homosexual (Movilh) repudió sus dichos
La rectora y dueña de la Universidad Gabriela Mistral (UGM), Alicia Romo, dijo no estar tan segura que la presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad Chile, Camila Vallejo, sea inteligente, requisito fundamental -junto a "poseer valores"- para poder aceptarla en su casa de estudios como alumna.

En entrevista con El Sábado, Romo señaló que para que, en un escenario ficticio, Vallejo pudiera entrar a la UGM debería entrevistarla primero "a ver si es inteligente y tiene valores".

"Yo no estoy tan segura (que Vallejo sea inteligente). Ella se aprendió muy bien un discurso que le enseñaron en Cuba y que se lo repasa aquí permanente el Partido Comunista", replicó por la capacidad intelectual de la timonel FECh.

La dueña de la casa de estudios sostuvo que el perfil de sus alumnos es el de "buenas personas con valores y sentido de familia, con ganas de crecer" y respondió, al ser consultada, que por ella "ojalá que no" ingresen a estudiar homosexuales a su recinto.

"Porque es una lástima. Pero si acaso una persona es tranquila y no tiene pretensiones y está consciente de que lo suyo es una tema especial, distinto y raro, a lo mejor" lo permitiría, añadió al respecto.

Romo también desmintió que Gabriela Mistral, símbolo de su institución, fuera lesbiana. "Eso no es cierto. Eso no es verdad. Eso nadie ha podido probarlo", enfatizó y negó haber leído las cartas de la poetisa con Doris Dana.

Ya en la semana, la ex directora del extinto organismo de la dictadura, Dirinco, Alicia Romo había señalado que no estaba de acuerdo con el ideario de la poetisa Gabriela Mistral y que cuando se compró la universidad ya tenía el nombre y lo dejó por razones de marketing.

Dura reacción del Movilh

Repudio generaron en el Movimiento de Integración y Liberación Homosexual (Movilh) los "dichos homofóbicos" de la rectora de la Universidad Gabriela Mistral, Alicia Romo, quien los calificó como "especiales, distintos y raros".

"Los dichos de esta mujer son violentos y gravísimos, toda vez que atentan contra los derechos de igualdad para el acceso a la educación que merece toda persona. Romo promueve desde una universidad el odio y el rechazo a la diversidad sexual", afirma el organismo.

La molestia surge luego de que la autoridad de la casa de estudios privada, aseveró que "ojalá" los gays "no" estudien en su plantel, "porque es una lástima".

"Pero si acaso una persona es tranquila y no tiene pretensiones y está consciente de que lo suyo es una tema especial, distinto y raro, a lo mejor" lo aceptaría, agregó.

Para el Movilh, "a todas luces Romo tiene conflictos y problemas frente a la diversidad sexual y ante ello llega incluso al extremo de negar una parte de la identidad de Gabriela Mistral, su orientación sexual, dañando su memoria y dignidad como persona, lo que es lamentable y horroroso".

En la entrevista, la rectora además negó que la Premio Nobel de Literatura, que da nombre a su casa de estudios, fuese lesbiana, ya que "nadie ha podido probarlo".

Esto "sin duda incita a la violencia homofóbica y transfóbica, por lo que cualquier atropello que dañe la dignidad de estudiantes lesbianas, gays, bisexuales y transexuales en la Universidad Gabriela Mistral son y serán claramente de su absoluta responsabilidad".

Por lo mismo, el Movilh hizo llegar una carta al Ministerio de Educación (Mineduc), pidiendo que expresen "públicamente su rechazo a los dichos, de manera que quede claro ante todo el país que ningún estudiante puede ser discriminado en razón de su orientación sexual o identidad de género, y que ello es intolerable en cualquier lugar.
in
http://www.cambio21.cl/cambio21/site/artic/20111105/pags/20111105190011.html

segunda-feira, outubro 31, 2011

V. I. Lenine Sobre O Regicidio em Portugal

O Sucedido ao Rei de Portugal

V. I. Lénine

3 de Março de 1908


A imprensa burguesa, até a de tendência mais liberal e democrática, deve ter a moral dos "Cem Negros" quando discutem o assassinato do aventureiro Português.
Tomem, por exemplo, o repórter especial de um dos melhores jornais burgueses-democráticos da Europa — o Frankfurter Zeitung. Começa o seu relato com uma descrição semi-humorística de como os repórteres estrangeiros, como que para apanhar a presa, se apressaram para Lisboa assim que a notícia sensacionalista foi recebida. "Partilhei um quarto com um conhecido jornalista de Londres", escreveu o cavalheiro, "que começou a gabar-se da sua experiência. Já estivera em Belgrado para evento semelhante e podia considerar-se 'um correspondente especial para casos de regicídio'."
De facto, o sucedido ao rei de Portugal é um verdadeiro "acidente profissional" dos reis.
Não admira que tenhamos repórteres profissionais especializados na descrição das desventuras profissionais de suas majestades.
"Um povo inerentemente bem disposto e amigável como o Português deve ter frequentado um dura escola para aprender a odiar de forma tão implacável, até na cova. E se isto é verdade — como parece sem dúvida ser, e se ficasse silencioso estaria a distorcer a verdade histórica — se não são apenas estas demonstrações mudas a pronunciar julgamento sobre a vítima coroada, se em cada esquina ouvimos palavras abusivas, até de cidadãos cumpridores, arremessados à vítima do assassinato, é natural que se queira estudar a rara combinação de circunstâncias que tornaram tão anormal a psicologia de um povo. Porque um povo que não concede na morte o seu antigo e sagrado direito de expiar pelos seus pecados terrestres, ou é já moralmente degenerado ou devem existir condições que geram um profundo sentimento de ódio, e obscurecem a percepção clara do pensamento justo."
Oh, liberais hipócritas! Porque não chamam degenerados morais aos franceses aprendidos e escritores, que ainda hoje odeiam e abusam virulentamente não apenas os líderes da Comuna de 1871 mas até os da de 1793? Não apenas os combatentes da revolução proletária, mas até os da revolução burguesa? Porque os lacaios "democráticos" da burguesia moderna consideram como "normal" e "moral" que as pessoas aguentem com "boa disposição" cada possível indignidade, escândalo e atrocidade às mãos dos aventureiros régios.
De outro modo, prossegue o repórter (i.e., só como resultado de condições excepcionais):
"não poderíamos entender o facto de já hoje um jornal monárquico falar de vítimas inocentes entre o povo com quase maior lástima do que do rei, e vemos já claramente como se começam a formar lendas que irão investir os assassinos com auréolas de glória. Enquanto em quase todos os casos de assassinato os partidos políticos se apressam a dissociar dos assassinos, os Republicanos Portugueses têm franco orgulho no facto dos 'mártires e heróis do Io de Fevereiro' terem vindo das suas fileiras ...".
O democrata burguês, no seu zelo excessivo, vai ao ponto de estar disposto a descrever como "lenda revolucionária" o respeito que os cidadãos Portugueses prestam aos homens que se sacrificam de modo a remover o rei que ridicularizou a constituição!
O repórter de um outro jornal burguês, o Corriere della Será de Milão, refere a censura severa imposta em Portugal depois do assassinato. Telegramas não passam. Ministros e reis não se caracterizam pela "boa disposição" que tanto agrada ao burguês honesto no caso das massas populares! As comunicações tornaram-se tão difíceis como durante uma guerra — argumentam correctamente os aventureiros portugueses que tomaram o lugar do rei assassinado. Reportagens têm de ser enviadas por rotas indirectas, primeiro por correio para Paris (talvez para uma morada privada) e daí transmitidas para Milão. "Nem na Rússia", escreve um repórter a 7 de Fevereiro, "durante os períodos revolucionários mais violentos, a censura foi tão forte como em Portugal agora."
"Alguns jornais Republicanos", escreve este repórter a 9 de Fevereiro (Novo Estilo), "escrevem hoje [no dia do funeral do rei] com termos que eu positivamente não me atrevo a repetir num telegrama."
Numa reportagem de 8 de Fevereiro, que chegou após a do dia 9, o comentário do jornal Pays sobre a cerimónia fúnebre é citado:
"Os restos mortais dos dois monarcas desfilaram — as cinzas inúteis de uma monarquia desfeita, que havia sido sustentada por traições e privilégios, e cujos crimes têm manchado dois séculos da nossa história."
"Este é um jornal Republicano, claro," acrescenta o repórter", mas a publicação de um artigo com estas palavras no dia do funeral do rei não é um facto eloquente?"
Da nossa parte apenas acrescentamos um arrependimento — que o movimento Republicano não tenha ajustado contas com os todos os aventureiros de uma forma suficientemente resoluta e aberta. Lamentamos que no sucedido ao rei de Portugal haja ainda um elemento conspirativo claramente visível, i.e., impotente, terrível, que essencialmente falha o seu objectivo e não alcança aquele terror genuíno, popular, verdadeiramente regenerativo que se tornou famoso com a Revolução Francesa. Possivelmente o movimento republicano ascenderá ainda mais alto. A simpatia do proletariado socialista estará sempre do lado dos republicanos contra a monarquia. Mas o que eles alcançaram até agora em Portugal foi apenas assustar a monarquia com o assassinato de dois monarcas, não destruir a monarquia.
Os socialistas em todos os parlamentos da Europa expressaram, o melhor que puderam, a sua simpatia com o povo Português e os Republicanos Portugueses, o seu desprezo pelas classes dominantes, cujo porta-voz condenou o assassinato do aventureiro e expressou a sua simpatia pelos seus sucessores. Alguns socialistas declararam abertamente as suas posições no parlamento, outros saíram durante as expressões de simpatia para o com o "sofredor" — a monarquia. Vandervelde, no parlamento belga, tomou a via "do meio" — a pior opção — ao expelir uma frase indicando que honrava "todos os mortos", isto é tanto o rei como aqueles que o haviam morto. Estamos certos que Vandervelde será a excepção solitária entre os socialistas do mundo.
A tradição Republicana tornou-se consideravelmente fraca entre os socialistas da Europa. Isto é compreensível e até um ponto justificável, sendo que a iminência da revolução socialistas diminui a importância prática da luta por uma república burguesa. Muitas vezes, porém, o enfraquecimento da propaganda republicana significa não vigor da luta pela vitória completa do proletariado, mas uma consciência fraca dos objectivos revolucionários do proletariado em geral. Não foi sem razão que Engels, ao criticar o Projecto de Programa de Erfurt, de 1891, sublinhou aos trabalhares Alemães, com o maior ênfase possível, a importância da luta por uma república, e a possibilidade dessa luta passar à ordem do dia na Alemanha também.(1)
Conosco na Rússia, a luta por uma república é matéria de significado prático imediato. Apenas os mais desprezáveis oportunistas pequeno-burgueses como os Socialistas Populares ou o "S.D." Malishevsky (vejam a seu respeito o Proletary, No. 7) podem extrair da experiência da revolução Russa a conclusão que na Rússia a luta pela república está relegada para o fim. Pelo contrário, a experiência da nossa revolução provou que a luta pela abolição da monarquia está inseparavelmente ligada na Rússia à luta dos agricultores pela terra, com a luta de todo o povo pela liberdade. A experiência da nossa contra-revolução tem demonstrado que uma luta pela liberdade que não afecte a monarquia não é luta, mas cobardia e flacidez pequeno-burguêsa ou simplesmente os carreiristas do parlamentarismo burguês a enganarem o povo.

sábado, outubro 22, 2011

Serviço Social Português: Leões Solidários Atribuem Bolsas de Estudo



Concursos de Bolsas de Estudo

A Associação de Solidariedade Sportinguista, IPSS, Abriu Novos Concurso para Bolsas de Estudo.
Desde O Ensino Básico à pós Graduação.
Consulte Condições na página do SCP ou diriga as suas baterias ( energias ) em direcção a Alvalade.

terça-feira, outubro 18, 2011

sábado, outubro 15, 2011

Anna Ó, Bertha Pappenheim e a Psicanalise

Bertha Pappenheim was born in Vienna on February 27, 1859, and died in Frankfurt on May 28, 1936. Pseudonymously known as Anna O, she was the patient whose case Joseph Breuer presented in Studies on Hysteria (Freud and Breuer, 1895d).
People who knew Pappenheim and admired her as a pioneer social worker were shocked when Ernest Jones, in the first volume of his biography of Freud, revealed Anna O's real identity.
Bertha's father, Siegmund Pappenheim, was a wealthy Viennese merchant, descended from an old Jewish family from Germany; her mother, Recha Gold-schmidt, gave birth to four children but only two, Bertha and Wilhelm, survived. Born in 1860, Wilhelm would become a famous attorney. Raised in a bourgeois household, Bertha learned English as a child and used it exclusively for a time during her illness; she also read French and Italian.
Reconstructions of Pappenheim's illness and the treatment she received, by such historians as Henri F. Ellenberger (1972) and Albrecht Hirschmüller (1978), reveal many disparities in Breuer's account. When Breuer, a well-known specialist in Vienna, was first consulted in December 1880, Bertha was suffering from facial neuralgia and muscular contractions. These disorders were partly linked to the illness of her father, whom she nursed and to whom she was passionately attached. In a waking dream, her vision of a black snake preparing to kill her father was one of her first symptoms; a cough that Breuer qualified as "hysteric" followed soon after, in November 1880, when he began to see her regularly. The seriousness of her father's disease was concealed from her and Bertha was no longer allowed to visit with or care for him; after learning of his death, at age fifty-seven on April 5, 1881, she suffered a severe and newly debilitating set of hysterical symptoms, including an episode of "negative" hallucinations from which only Breuer was spared. Her family brought her to a country home outside Vienna. Breuer was seeing her regularly by the autumn of 1881, and during evening sessions, while in a state of self-hypnosis, she began recounting stories that she referred to as the "talking cure." Breuer subsequently noticed that her "obstinate whims" disappeared when the fantastic thoughts that originated them could be evoked by this verbal "chimney sweeping," as she called it.
During the summer of 1881, probably in mid-August (although Ellenberger dates it to early 1882), an incident occurred of considerable importance for the future of psychoanalysis. One of Bertha's symptoms was a refusal to drink water. While in an hypnotic state, she revealed that she had been disgusted to see her lady-companion's dog lapping water from a drinking glass; then, awakening from her hypnosis, she asked for a glass of water. From this incident emerged a new treatment aim in the discovery of etiological factors through what became known as the "cathartic method." Breuer attempted to guide her to uncover the memories of events that would elucidate each of her multiple symptoms but which had apparently been forgotten.
Back in Vienna in November 1881, Bertha's condition worsened. She experienced a recrudescence of symptoms that caused her to reexperience events of the previous year. Employing the "cathartic method," Breuer wrote that "[e]ach symptom with such care to detail that she linked each individual symptom in this complicated case was taken separately in hand; all the occasions on which it had appeared were described in reverse order. . . . When this had been described the symptom was permanently removed" (p. 35). Success was such that the date of termination for this treatment can be fixed to the end of June 1882. According to Breuer, "After this she left Vienna and traveled for a while; but it was a considerable time before she regained her mental balance entirely" (pp. 40-41). Indeed, Ernest Jones revealed Breuer's shock when he was called the very evening of his departure from his patient, to be informed that she was showing signs of hysterical childbirth.
Various and contradictory accounts of Anna O's termination of treatment persisted until research by historians revealed her hospitalization from July 12 to October 29, 1882, at the Kreuzlingen Clinic, under the direction of Robert Binswanger. Bertha was then suffering from severe trigeminal neuralgia, which Breuer had been treating for several months with chloral hydrate and morphine, the dosages of which had to be reduced during her hospitalization.
Relatively little is known about the rest of the story. Bertha and her mother, with whom she had a difficult relationship, settled in Frankfurt. Her health appears to have gradually improved, as Breuer noted. She served as headmistress of an orphanage for a dozen years. Under the pen name Paul Berthold (her initials reversed just as her pseudonym "Anna O" [A.O] was formed from the letters preceding her real initials [B.P]), Pappenheim wrote children's short stories and even plays. She also translated the Memoirs of Gluckel von Hameln, a seventeenth-century maternal ancestor who had saved Jews from persecution. Breuer had correctly gauged the quality of Pappenheim's intelligence.
In addition, Pappenheim became a prominent activist and social worker. After founding the Care for Women Society (Weibliche Fuersorge) to help young women after leaving orphanages, in 1904 she established the Juedischer Frauenbund, and served as its first president. With close ties to the German feminist movement, Pappenheim also fought for decades against the "white slave trade" that preyed on young women, who were often sold into servitude by their parents. She discovered the magnitude of white slavery during a journey to Galicia.
In 1905, upon the death of her mother, Pappenheim was free to travel. She first established a shelter for runaway girls and illegitimate babies near Frankfurt; a year later, she left to visit America. She went to London in 1910, and spent 1911-1912 in Turkey, Jerusalem, Egypt, and Eastern Europe. Pappenheim continued to pursue social work during World War I and its aftermath and wrote numerous articles concerning Jewish women and criminality.
When Hitler came to power, Pappenheim found herself opposed to Zionist organizations that advocated relocation of Jewish children to Palestine without their parents. Suffering from intestinal cancer that forced her to cut down on her social and humanitarian activities, she died on May 28, 1936. That November, Nazis looted her home and destroyed her furniture and belongings. Most of her social worker colleagues died in concentration camps.
In 1945, Germany issued a stamp in a series titled "Helpers of Humanity" to honor her. Her relatives assembled elements for a biography; an initial version by Dora Edinger in 1963 was followed in 1972 by a version of her life, part fiction and part analytical, by Lucy Freeman.
In spite of critics of psychoanalysis, such as Mikkel Borch-Jacobsen, it is a simplification to attempt to falsify the story told in Studies in Hysteria with information subsequently discovered by historians. One should beware of edifying biographies of Pappenheim or of charging Josef Breuer with mystification. Symptoms alone offer insufficient data to a psychoanalyst and questions arise concerning the long-term effects of "mothering" that Bertha experienced in the context of a "fatherly" transference of which no one at the time had the slightest grasp or understanding. Clearly, symptomatic improvement in Pappenheim's case was not immediate; however, her thorough personality transformation after the "talking cure" could be related to her treatment. Nothing is known of Pappenheim's subsequent emotional and sexual life, and none of her friends or relations seemed to be aware of her youthful psychological problems prior to Ernest Jones's disclosures in 1953.
ALAIN DE MIJOLLA

Bibliography

Edinger, Dora. (1968). Bertha Pappenheim: Freud's Anna O. Highland Park, IL: Congregation Solel.
Ellenberger, Henri F. (1970). The discovery of the unconscious. The history and evolution of dynamic psychiatry. New York: Basic Books.
——. (1972). The story of "Anna O.": a critical review with new data. In Micale, M.S. (Ed.). Beyond the unconscious. Essays of Henry F. Ellenberger in the history of psychiatry. Princeton, NJ: Princeton University Press, 1993.
Freeman, Lucy. (1972). The story of Anna O. New York: Walker.
Freud, Sigmund, and Breuer, Josef. (1895d). Studies on hysteria. SE, 2: 48-106.
Hirschmüller, Albrecht. (1989 [1978]). The life and work of Josef Breuer. New York: New York University Press.

quarta-feira, outubro 05, 2011

terça-feira, outubro 04, 2011

sexta-feira, setembro 30, 2011

domingo, setembro 11, 2011

sexta-feira, agosto 26, 2011

domingo, agosto 21, 2011

Inquèrito a 1500 IPSS em Portugal

Muitas IPSS nascem nos anos 90...

Um inquérito a 1500 IPSS, entre as quais associações, misericórdias e conferências vicentinas, revela que a maioria das IPSS (75%) nasceu depois de 1970, com uma particular incidência no período posterior a 1990 (44,6 %). O estudo foi feito pelo Banco Alimentar Contra a Fome com o apoio da Universidade Católica Portuguesa e do Centro de Estudos de Serviço Social e Sociologia,

... 77% têm inspiração religiosa...

O mesmo inquérito divulgado no final do ano passado mostra que 77,1% das instituições da amostra (o universo total rondará as 4500) declara possuir uma inspiração religiosa (na esmagadora maioria dos casos, católica). As estruturas de natureza laica representam apenas 22,9% (332) da amostra.

... e são apoiadas pela Segurança Social

A maioria das instituições da amostra (72,9%) tem acordos com a Segurança Social, 73,3% têm acordo com um banco alimentar e 80,1% das instituições colaboram ou têm parcerias com outras entidades e/ou instituições locais.

Têm até dez voluntários

Cerca de metade das IPSS tem entre 11 e 50 funcionários e apenas 19% são médias e grandes organizações. Dois terços funcionam com um máximo de dez voluntários.

Predominam serviços a idosos...

A Carta Social, elaborada pelo Ministério da Solidariedade e Segurança Social, mostra que mais de oito em cada dez vagas em serviços para crianças e jovens são asseguradas pela rede solidária; seguem-se as entidades lucrativas (13 por cento) e as entidades públicas (4,3 por cento). No que diz respeito aos idosos, o peso da rede solidária é ainda maior (90 por cento). Estas são as duas áreas principais do terceiro sector. Mas as IPSS cobrem um leque vasto de necessidades. De acordo com o estudo da Católica - e olhando de novo apenas para a amostra de 1500 IPSS analisadas - 12% das instituições têm serviços de apoio à deficiência, 13,7% refeitórios sociais, 25% apoio a sem-abrigo e 97% prestam apoio alimentar.

Rede cresceu muito

A Carta Social de 2009 mostra que entre 1998 e esse ano houve um aumento de 77,6 por cento na capacidade instalada na rede de equipamentos e serviços sociais e uma subida de 71,8% no número de utentes. Entre 2008 e 2009 foram criados 22 mil lugares, em grande medida graças ao Programa de Alargamento da Rede de Equipamentos Sociais lançado pelo Governo.
 in http://www.publico.pt/Sociedade/radiografia-das-instituicoes-de-solidariedade_1508420
Comentário : O deserto que se vivia nos anos 70 e 80 em Portugal, que  ainda carregava o pessado fardo da pobreza do Estado Novo ( segundo Manuela Silva mais de 60  por cento viviam na pobreza) com cobertura das instituições previstas pelo EN , pela UN e a Igreja Católica; fue quebrado significativamente pela labor das instituições/organizações populares de base, que desenvolveram inúmeras iniciativas para contrarrestar esta situação.Disto deu conta o trabalho desenvolvido por Maria Augusta Negreiros e Graciete Ferreira : Ambas Assistentes Sociais do IFAS. Este estudo, sonegado durante vários anos ( governo PS-AD) revelava o potencial deste tipo de organizações imortalizadas por poetas e musicos portugueses.

alfredo henríquez

segunda-feira, agosto 15, 2011

Leitura de Férias: A Velha Questão Social José Adelino Maltez no DN 5 de Agosto

Quando o jovem Afonso Costa, na sua dissertação académica de 1891,“ A Egreja e a Questão Social” assumia o hibridismo da colectivização social, mas sem estatização da economia, ele estava a profetizar um modelo que se tornou dominante entre nós, do salazarismo ao presente “ ismo” do social e das respectivas armadilhas. Porque todos os que podem, livremente, fazer, da política um distanciado objecto de análise, conseguem notar que, na prática, as teorias dos programas eleitorais e das ideologias invocadas são sempre outras. Basta recordar, seguindoVitorino Magalhães Godinho, que, em 1832, os rendimentos das ordens religiosas andavam pelos 1162 contos, enquanto o Estado recolhia apenas 1600 contos em impostos directos. Isto é, as políticas públicas eram exercidas fundamentalmente pelo clero e nobreza, do ensino à saúde, incluindo a segurança e a defesa. Por outras palavras, por cá, tanto foram os liberais que implantaram o Estado como, depois, vai ser Salazar a instituir o que, meio século antes, fora semeado por Bismarck. Tal como, depois, vão ser os socialistas de Soares a pôr o socialismo nacionalizador na gaveta e a iniciar a era das privatizações e de acordos neofeudais com as forças vivas de umaeconomia privada que nos condicionou sem mercado. Infelizmente, a peneira das ideologias não consegue tapar-nos o sol de um dos nossos falhanços estruturais: a existência de umaclasse média geradora de receitas fiscais, porque ela é cerca de um quarto dos que estão abaixo do limiar da pobreza e paga mais de metade dos impostos.
Daí o perigo da insustentabilidade do sistema, em que quase um milhão de eleitores bailarinos costumam passar do PS para o PSD, e vice-versa, os tais self-made man menque ....

etc

Entre Proteção e Punição - O Controle SocioPenal dos adolescentes Novo Livro em Serviço Social




Prezado Professor(a),
A Editora Unifesp, desde a sua criação em 2008, dedica-se à promoção e divulgação do conhecimento, publicando não apenas trabalhos oriundos da universidade que lhe empresta o nome, mas, por princípio, textos acadêmicos que se destacam pela excelência e seriedade. Tem por objetivo, assim, não apenas servir aos leitores universitários, mas ao público de maneira geral.
Sua mais recente publicação é o livro intitulado Entre Proteção e Punição: o Controle Sociopenal dos Adolescentes, de Maria Liduina de Oliveira e Silva*.
A obra tem por objeto o controle social e penal que o Estado brasileiro exerce sobre adolescentes pobres, advindos da periferia do sistema capitalista e em conflito com a lei, utilizando como referencial teórico o materialismo histórico, sobretudo em autores como Marx e Mészáros.

*A autora, Maria Liduina de Oliveira e Silva, é professora e coordenadora do curso de Serviço Social da Unifesp, campus Baixada Santista. Foi vice-presidente da Associação Brasileira de Ensino e Pesquisa em Serviço Social (ABEPSS), regional de São Paulo e Mato Grosso do Sul (gestão 2009-2010). Integra o Núcleo de Estudos e Pesquisa sobre Criança e Adolescente, liderado pela profa. Myrian Veras Baptista da PUC-SP, e sua trajetória acadêmica e profissional está vinculada aos direitos humanos de crianças e adolescent
Abaixo, o release do livro com os contatos da editora.

http://editoraunifesp.wordpress.com/




sábado, agosto 13, 2011

Serviço Social Português Mario Moreno Reyes Um Sèculo a Fazer Sorrir a Humanidade


Cantinflas tenía un grupo de escritores de cabecera con los que elaboraba el guion en que estuviera trabajando. Pero sobre todo, recuerda su hijo Mario Moreno Ivanova, siempre se hacía acompañar por los actores, compañeros de plató que sabían qué hacer cuando en medio de la filmación surgiera la cantinfleada, el momento en que sin importar los diálogos ensayados el genio de Cantinflas aparecía. Lo que quizá nunca imaginó el actor, del que hoy se celebra el centenario de su nacimiento es que, como esos actores, todo un pueblo aprendería acantinflear, y que él se convertiría en seña y explicación de uno de los rasgos más celebrados, y cuestionados, de la mexicanidad.
Mario Moreno Reyes, conocido mundialmente como Cantinflas, nació hace 100 años en un modesto hogar de la capital mexicana. Su padre era empleado postal, fue el sexto de 12 hermanos y su infancia transcurrió en uno de los barrios más pobres de la Ciudad de México: Tepito. A los 16 años, tras falsificar su fecha de nacimiento para hacerse pasar por adulto, ingresó en el Ejército, de donde salió cuando fue descubierta la trampa. Se dedicó entonces al boxeo amateur y también aprendió a torear, pero su destino estaba en las carpas, paupérrimo espectáculo teatral. Fue ahí donde en una ocasión olvidó su parlamento e improvisó. Alguien del público le gritó que hablaba como si hubiera bebido alcohol: "¿Para hablar así, en la cantina cuántas te inflas?". Inflar es una de las maneras coloquiales con las que en México se denomina a la borrachera, y de cantina e inflar nació el apodo del actor que adquiriría renombre internacional y lograría que su manera absurda de colar verdades o críticas en medio de farragosas frases fuera incluido en 1992 en el diccionario de la Real Academia.
El fallecido escritor mexicano Carlos Monsiváis, en una crónica incluida por Jordi Soler en el libro Los ídolos a nado, desmenuza el personaje de sombrero de pico, bigotes ralos, pantalones a media nalga y gastados zapatos creado por Cantinflas: "El pelado, el nombre asignado a los lumpen proletarios, el pelado, el que nada lleva y nada tiene, el carente de piel, el que nunca tuvo con qué cubrirse, el paria a quien el diminutivo reduce a su nivel exacto por inofensivo: el peladito... [que] entra a escena y el público se divierte de antemano ante el símbolo del porvenir clausurado para siempre".
Al final el peladito protagonizará 39 largometrajes, 7 cortometrajes y 3 películas internacionales. Entre esos filmes destacan Así es mi tierra (1936), Águila o sol (1937), Jengibre contra dinamita (1939), Cantinflas boxeador (1940), Cantinflas ruletero (1940), Ahí está el detalle(1940), Alrededor del mundo en 80 días (producida en Hollywood, filmada en 1956 y donde aparece con Luis Miguel Dominguín y Frank Sinatra, entre otros), El padrecito (1964), El barrendero (1981), El patrullero 777 (1977) y El profe (1970). Además de obras de teatro comoYo Colón, con la que se inauguró el Teatro de los Insurgentes, en cuya fachada el muralista Diego Rivera pintó a Cantinflas en medio de ricos y pobres, con una bolsa de dinero para repartir a los segundos.
"Si el trabajo fuera bueno, ya lo hubieran acaparado los ricos"
En su reciente ensayo sobre la mexicanidad denominado Mañana o pasado. El misterio de los mexicanos, Jorge G. Castañeda asevera que "el ejemplo más extraordinario del mexicano que evade sistemáticamente la confrontación, tanto porque refleja indudables rasgos nacionales como porque se le identifica como el 'mexicano típico' es, por supuesto, Cantinflas".
Castañeda cita además al sociólogo Roger Bartra, quien establece que "el mensaje de Cantinflas es transparente: la miseria es un estado permanente de primitivismo estúpido que es necesario reivindicar en forma hilarante". En su libro La jaula de la melancolía, Bartra asegura que "la gran popularidad de Cantinflas se debe a que, con sus burlas, hace también una crítica de la injusticia social; por ejemplo, cuando le preguntan si el trabajo es cosa buena, contesta: 'Si fuera bueno, ya lo hubieran acaparado los ricos'. Pero es una crítica conformista que propone la huida y no la lucha, el escurrimiento y no la pelea. El mexicano se convierte en un maestro de las fintas y los albures. Se vuelve un ser torcido, alambicado, evasivo e indirecto". Bartra concluye: "El verbalismo confuso de Cantinflas no es una crítica de la demagogia de los políticos: es su legitimación".
El experto en cultura popular mexicana Ricardo Pérez Montfor apunta que habría que ver de qué Cantinflas se habla. Del "que surge en un momento de efervescencia política en los años treinta, cuando se están estructurando los elementos corporativos del Estado mexicano, y ahí es cuando ese hablar mucho y no decir nada se vuelve paráfrasis de la demagogia política del momento. Ahí Cantinflas sí representa un sentir popular en el que en el ámbito de la farándula, de manera agresiva, soez y alburera, se mofa de la ineficacia de los poderosos. Pero en la segunda etapa, Cantinflas se convierte en un portavoz del régimen. Es un artista vinculado al PRI, a la élite, el cómico institucional. En esa etapa rara vez hace referencia a situaciones de marginación, ve la pobreza como cosa inevitable a la que hay que dispensar caridad antes que reclamar justicia". Moreno Ivanova dice que alguna vez oyó decir a su padre que él no quería que hubiera "menos ricos, lo que no quiero es que haya más pobres. No le gustaban dádivas, sino crear oportunidades de trabajo".
Las celebraciones por el centenario de Cantinflas incluyen la edición de timbres postales con su imagen, la proyección de sus filmes (que se emiten de manera regular y permanente en la televisión abierta y de paga), una mega exposición de fotografías, la emisión de audios en el Metro, así como la publicación de libros sobre su obra.
En la crónica ya citada, Monsiváis narra el sepelio de Cantinflas, que falleció el 20 de abril de 1993 de un cáncer pulmonar. "El cortejo es extraordinario y culmina en el Panteón Español. Allí la gente deposita cartas sobre el féretro. La cremación dura tres horas. Muy pocos se van. Él dictó su epitafio: 'Parece que se ha ido, pero no es cierto'". Al ver hoy a miles de personas desfilar ante sus 126 fotografías de enorme formato expuestas en las rejas del Bosque de Chapultepec, en pleno paseo de la Reforma, parece que tuvo razón: se fue pero no se fue.

quinta-feira, agosto 11, 2011

O Ensino e as Sociedades Espelho Ministério de Educação Chileno

En la sesión del miércoles 10 de la Comisión de Educación del Senado un funcionario de gobierno sufrió un lapsus linguae que sacó carcajadas a todos los presentes, dadas las difíciles circunstancias por las que atraviesa el gobierno.

El director jurídico del ministerio, Raúl Figueroa, inició su intervención, señalando que “en nombre del ejecutado…” –en vez de Ejecutivo- y no pudo continuar, porque de inmediato afloraron las carcajadas de los integrantes de la instancia y otros senadores que se encontraban presentes.


El increíble lapsus del director jurídico del Mineduc

El director jurídico del ministerio, Raúl Figueroa, inició su intervención, señalando que “en nombre del ejecutado…” –en vez de Ejecutivo- y no pudo continuar, porque de inmediato afloraron las carcajadas de los integrantes de la instancia y otros senadores que se encontraban presentes.

Esto, mientras se discutía el proyecto que elimina las “sociedades espejo” a través de las cuales las universidades privadas reciben recursos. Participaban en la sesión los integrantes permanentes de la comisión: Jaime Quintana (PPD), Ignacio Walker (DC), Alejandro Navarro (MAS), Carlos Cantero (indep.) y Ena Von Baer (UDI). Adicionalmente, se encontraban presentes también los senadores PS Isabel Allende y Camilo Escalona y el PPD Ricardo Lagos Weber.

Fue este último quien, en medio de las carcajadas de los presentes y diversas tallas, sostuvo asombrado: “¿Pero cómo…no van a pasar agosto?”. Mientras que otros hacían alusión a la crisis que atraviesa el gobierno, señalando frases tales cómo: “¿cómo va a estar tan mal?; ¿será para tanto?”
http://www.elmostrador.cl/sin-editar/2011/08/10/el-increible-lapsus-del-director-juridico-del-mineduc/

quarta-feira, julho 27, 2011